Duelo gestacional y la temida frase: “no hay latido”

psicologa perinatal badalona

Probablemente la frase más devastadora que escucharemos jamás es: “no hay latido” refiriéndose a nuestro bebé. No sólo perdemos a un hijo/a, sino que todo lo que proyectábamos en un futuro se desvanece, nuestros sueños quedan rotos en mil pedazos.

Muchos creen que, porque el bebé no ha nacido a término esta terrible experiencia, pasará rápido y no generará tanto dolor, nada parecido a la realidad, es un suceso muy difícil de asimilar y provoca muchísimo sufrimiento. Así que todo lo que estás sintiendo es normal, date permiso para transitar cada una de las emociones que aparezcan, porque eso es el duelo y aunque duele, pasará.

Recuerda que no estás sola y que muchas mujeres han pasado por esta terrible experiencia. Mayra una fuerte y valiente mamá nos lo explica muy bien en su historia.

Cuando nuestra vida se rompe en mil pedazos


Quisiera poder contarles lo qué pasó en mi vida hace casi 5 meses.

Tengo una niña de 3 años y hace un año, en octubre, decidimos mi esposo y yo tener otro bebé, fue algo que nos emocionó muchísimo. Decidí quitarme el implante subcutáneo para poder embarazarme después de casi 7 meses ¡lo logré!

Me embaracé, todo iba tan bien, queríamos un niño y lo llamaríamos Benjamín ¡como mi esposo! Nos hacía tanta ilusión tenerlo con nosotros, hablábamos de cómo sería nuestra vida con los dos hijos, donde dormiríamos etc.

Cuando todo iba bien

Todas las ecografías apuntaban a que iba todo de maravilla, pero en la semana 20 fui con la doctora para que volviera a hacerme la ecografía y me dijera si era niño o niña, pero yo me sentía rara desde 3 días antes, me dolía la cabeza un poco, cuando me hace la ecografía la doctora se queda sin habla, yo le pregunto ¿qué pasa?
Ella me contesta que mi bebé había fallecido, que no tenía latido su corazón, en ese momento no sabía qué hacer, no lloré, estaba en shock, mi hija de 3 años que me
acompañó ese día, me preguntaba, ¿qué tienes mami? ¿Qué pasa con mi hermanito? No sabía cómo explicarle.

Desde ese día todo cambio completamente, es un dolor horrible perder a un bebé que tanto anhelábamos.

Me interno en la clínica, me provocan dolores de parto para que nazca el bebé y me digan qué fue lo que ocasionó su muerte. Al nacer, me dicen que el cordón umbilical se le enredó fuertemente en el cuello y no solo eso, sino que estaba torcido como una colita de cerdo, lo cual impidió pasar oxígeno a mi bebé y murió.

Ahora tengo un ángel en el cielo, mi ángel Benjamín, un ángel que amaré toda la vida

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.